lunes, 1 de agosto de 2011
¿Como catalogar a china?
Gato blanco o negro... CHINA MODELO QUE CAZA RATONES.
¿Impulsar el capitalismo para llegar al socialismo?
El modelo chino es de vital importancia teórica para los bolivarianos. Muchos hablan de que hay que reproducir al socialismo chino, que dar de comer a 1200 millones de personas ya es un todo un éxito. Que socialismo adentro y capitalismo afuera, dos modelos-un país, nos llevarán por buen camino.
A simple vista parece una oferta tentadora. Pero esta oferta, es como un contrato de esos que tienen un montón de letras pequeñitas al final y que casi nunca leemos porque estamos apurados por los “resultados prácticos”.
A pesar de que el Estado chino domina las industrias del carbón, del petróleo y del sistema eléctrico, los capitalistas privados subyugan el 70% del resto del parque industrial. Ésta hegemonía es la que lleva a China a ser un engranaje valioso para el sistema capitalista mundial.
China funge como la gran maquila del planeta. Los cientos de millones de obreros en condiciones de esclavos, sostienen casi toda la manufactura mundial. Esas condiciones, son las llamadas condiciones favorables para la inversión que llevan a las grandes transnacionales a establecerse en China.
El estudio de la evolución histórica de la Revolución China, nos revelará los errores que no debemos cometer. Para ello utilizaremos el estudio realizado por Minqi Li, economista chino, quien nos revela que el llamado socialismo adentro no existe (1).
¿Qué papel jugó el Partido Comunista y los intelectuales chinos en esta vuelta al capitalismo? ¿Cómo se formó esta nueva élite de millonarios chinos que está llevando a la especie a su extinción?
Comprobaremos que el desarrollo de las fuerzas productivas no conduce por sí solo al socialismo, tal como nos lo quieren hacer creer los capitalistas venezolanos. Finalmente, Minqi Li nos dice que los capitalistas tampoco se las van a ver fáciles en el mediano plazo, tampoco tienen la partida ganada para siempre. Las injusticias que han cometido no quedarán impunes en este reino terrenal.
Socialismo y capitalismo por Manuel Ayun.
China tiene un sistema económico capitalista y un Gobierno totalitario, no democrático, llamado comunista o, si usted prefiere, socialista. A los gobernantes no los elige el pueblo, sino quienes controlan el Partido Comunista.
El capitalismo es un sistema económico basado en el respeto a la propiedad privada y el intercambio pacífico y libre, no dirigido por el Gobierno. En él, los individuos deciden, dentro de las limitaciones anejas al respeto de los derechos de los demás, qué van a hacer en la vida y qué van a consumir. Se trata de un sistema que puede darse con Gobiernos democráticos o totalitarios, si es que protegen la vida, la propiedad, los contratos y la libertad económica.
En el socialismo los medios de producción pertenecen al Estado, y es éste quien decide qué se va producir y qué podrán consumir los ciudadanos. Asimismo, dirige las actividades que realiza la gente para alcanzar las metas fijadas por el departamento de planificación de turno. La planificación socialista es coercitiva. El productor, el Estado monopólico, puede haber sido elegido, como ocurrió con el nazismo, y conservar nominalmente la propiedad privada. Una vez, Hitler dijo: "Aunque no tenga el título de propiedad, soy el dueño, porque soy yo quien dirige y dispone".
El capitalismo y el socialismo pueden darse en sistemas democráticos o socialistas, porque con ellos se fija el sistema económico, no la forma de elegir o renovar los Gobiernos.
miércoles, 15 de junio de 2011
VISION DE HISTORIADORES ACERCA DEL TEMA.
Hoy en día no hay acuerdo entre los historiadores a la hora de definir el caso chino dentro de un modelo excluyente. Si bien, muchos elementos capitalistas, pequeños burgueses o semi capitalistas parecen haberse incrustado en la economía, la sociedad y la política, hay quienes afirman que esto no nos permite aseverar que China sea o este en camino hacia el capitalismo. Según este planteo, en ninguna de las economías capitalistas existe un sector tan importante y dinámico en manos de autoridades públicas locales como sí lo hay en China. Por otra parte tampoco se observa en esta sociedad una clase unificada de capitalistas. Los trabajadores no son, a juicio de estos autores, mano de obra libre en un mercado de trabajo puesto que no existe dicho mercado. Ahora bien, las reformas de Deng provocaron el éxodo rural que permitió a las empresas privatizadas, estatales, etc. comprar la fuerza de trabajo necesaria a un precio bajísimo.
¿Puede entonces China construir el socialismo usando la economía capitalista y sus métodos de explotación y competencia?

Desde el marxismo clásico lo que los dirigentes chinos hacen es totalmente contrario, aunque lo hagan desde el partido comunista y en nombre de Marx. Es posible que China se convierta en la primera o segunda potencia económica mundial y llegue a dominar a muchos países. Incluso puede elevar el nivel de vida de la mayoría de su población. Sin embargo el socialismo por el que hemos luchado durante muchas décadas es otra cosa: “No es ni el crecimiento económico, ni el consumo máximo, ni el aumento de un tiempo libre (vacío) en cuanto tales; sino la restauración, o mejor dicho, la instauración por primera vez en la historia de la dominación del hombre y la mujer sobre sus actividades y, por tanto, de su principal actividad: el trabajo. Se refiere a la transformación de todos los aspectos de la vida y en particular a la vida diaria, la primera de los asuntos importantes” Castoriadis.
jueves, 2 de junio de 2011
Division del trabajo.
Cada integrante del grupo tiene sus respectivas partes en el trabajo lo que nos hara avanzar en el de manera mas ordenada y rapida, hasta el momento hemos obtenido resultados bastantes satisfactorios, por que cada integrante realiza su labor de manera responsable y adecuada a los plazos establecidos por el mismo grupo. Para asi lograr un resultado optimo.
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